Del fraude, los principios y la conciencia.
Publicado: 06/01/2012 Archivado en: Uncategorized | Tags: N2.0, Política 1 comentario »Cuando escribía un pequeño post sobre mis memorias de fin de año, no pude obviar unos de los hechos más relevantes en el ámbito nacional, me refiero al gigantesco fraude electoral llevado a cabo en las pasadas elecciones presidenciales.
Suceso que según parece, la población se ha acostumbrado a convivir con el. A pesar de que un sector aún ve con escepticismo las denuncias que expuestas sobre un proceso fraudulento, ciertos ciudadanos vuelven a la apatía e indiferencia acostumbrada como si se olvidaran de la violación a la voluntad popular antes mencionada.
Más allá de las constantes denuncias y pruebas sobre las tomas de centros de votación, urnas preñadas (con boletas marcadas desde antes de iniciar el proceso), voto múltiple, alteración de actas de escrutinios, control total de las juntas por simpatizantes de un solo partido, expulsión de fiscales, etc; la ironía radica que no es obligación de los ciudadanos y partidos políticos exponer las anomalías, si no del mismo gobierno comprobar la transparencia y honestidad de dicho proceso.
Pero lo interesante es que la maquinaria para llevar a cabo dicho acto descansa en los miles de simpatizantes fieles y sumisos a las ordenes de la cúpula orteguista. Ésto me lleva a reflexionar sobre la falta de honestidad y la pérdida de principios, ¿Qué acaso la izquierda y propiamente la revolución no estaba en búsqueda de un ideal de justicia?. Por otro lado, es un claro ejemplo de que el poder de los gobernantes proviene de los ciudadanos fieles a sus ordenes. ¿Qué hubiera sido de la reelección de Ortega si la mayoría de sus simpatizantes se hubieran negado a colaborar con el fraude?
Entonces, más allá de no olvidar el fraude, nos queda la tarea de crear una nueva generación con valores y principios democráticos, el activismo debe de tomar las calles, barrios, mercados y universidades, todo ésto como un desafío a la dictadura. El gobierno se debilitará cuando cada vez menos individuos estén dispuestos a cumplir sus caprichos. No olvidemos, pero también actuemos, como decía Saramago (aunque en otro contexto), “la alternativa se llama conciencia”[1].
[1] Video de discurso de José Saramago http://youtu.be/AvBypYy_EHA?t=4m42s
Magia, mejor dicho ilusionismo… El ilusionista hace que la gente se fije en una cosa mientras el opera la ilusión por otro lado. Todo mundo estabe pendiente de la re-elección … y el ilusionista se echo la asamblea en la bolsa.
Paulo Freire, en la pedagogía del oprimido, nos dice que el oprimido repetirá los modelos de opresión a falta de crear un modelo nuevo. Nos dice que concientización no es propaganda. Nos advierte del peligro del populismo.